Violeta Parra, a lo humano y a lo divino

1024 536 Cuaderno Sandinista

“Amiga soy de la lluvia, porque es un arpa cantora de alambres y de bordonas que tuntunean con furia” (Violeta Parra)

Violeta Parra nació el 4 de octubre en 1917 en San Carlos, Chillan- Chile, hija de Nicanor Parra y Clara Sandoval, hermana del poeta Nicanor Parra. Desde su infancia sintió mucha atracción por la música y el folclore chileno, ya que su padre era un educador folclorista muy conocido en la región.

Sus inicios en el mundo artístico-cultural fueron junto a su hermana Hilda, actuando como el Dúo Hermanas Parra. Para 1942 ganó su primer premio en un concurso de canto. A partir de ese entonces fue contratada con mayor frecuencia, hasta mudarse a Valparaíso en donde encontraría su verdadera vocación.

Los constantes viajes que realizó por su país la pusieron en contacto con la realidad social chilena, plagada de tanta desigualdad económica. Por esta razón, Violeta Parra adoptó una postura política de izquierda que la llevó a adentrarse más en la música popular, recorrió los barrios mas pobres en Santiago de Chile, las comunidades mineras y las explotaciones agrarias.

Esto le sirvió para recopilar un sin número de canciones en el anonimato, trabajó en varios de los programas radiofónicos para radio Chilena, una emisora que la proyectó en el primer plátano del folclore nacional. En 1954 recibió el premio Caupolicán. Ese mismo año se casó con Luis Arce con quien tuvo dos hijas: Carmen Luisa y Rosa Clara.

Para la mitad de los años cincuenta recorrió varios países de la Europa Socialista, en los cuales tuvo la oportunidad de plasmar temas del folclore chileno. Ya de regreso en Chile grabó su primer álbum de la colección “El folclore de Chile” y fue designada directora del Museo de Arte Popular de la Universidad de Concepción. También retomó sus actuaciones en Radio Chilena.

Además de ser una artista excepcional, también fue una investigadora del folclore chileno. Su obra recopilada es extensa y comprende numerosos géneros como: tonadas, parabienes o villancicos.

Su intensidad hasta en las cosas mas sencillas, sus fracasos amorosos y sus dificultades económicas la llevaron a una gran depresión que la llevó a su suicidio el 5 de febrero de 1967, sin embargo su prematuro descenso dio vida a una figura mítica, cuyas composiciones continúan siendo retomadas por músicos populares, así como por la nueva generación de artistas, la irrelevancia en sus discursos y su defensa apasionada para los derechos de los sectores mas oprimidos la convirtieron en un referente para diversos movimientos sociales.

Sin duda alguna, Violeta Parra reflejó la evolución del canto popular a través de los distintos espacios donde la artista pudo desenvolverse. Todas sus composiciones y recopilaciones sirvieron como punto de referencia para el desarrollo de la música nacional, transformándose en la principal figura en la historia del folclore chileno en el mundo.

Escrito por: Carla Caldera

También, te puede interesar:

Víctor Jara vive: Celebramos su nacimiento

Doce (12) frases destacadas de Victor Jara

Víctor Jara, compromiso con las causas sociales

Dejar una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.