La justicia cubana detuvo el pasado sábado 28 de febrero a diez ciudadanos panameños residentes en Cuba, acusados de ser financiados para generar propaganda desestabilizadora.
Según investigaciones iniciales, dichos ciudadanos habían sido orientadas para ingresar a Cuba con el fin de confeccionar letreros contrarios al orden constitucional de la mayor de las Antillas. Luego de estas acciones desestabilizadoras los detenidos pretendían regresar a Panamá, para recibir entre 1.000 y 1.500 dólares cada uno.
Desde el momento de su detención, los implicados reconocieron ser autores de esta campaña, que atenta contra el artículo 124 del Código Penal. Las autoridades informaron que las investigaciones continúan.
Estas detenciones se producen luego que el pasado 25 de febrero fuera detectada una lancha rápida infractora dentro de las aguas territoriales cubanas con matrícula de la Florida, Estados Unidos. Los tripulantes de la embarcación abrieron fuego contra una patrulla de Guardafronteras cubanos.
El incidente resultó en un oficial cubano herido, cuatro agresores fallecidos y seis lesionados, quienes recibieron asistencia médica tras ser capturados. En la embarcación neutralizada, que se aproximó a una 1 milla náutica al noreste del canalizo El Pino, en cayo Falcones, municipio Corralillo, provincia Villa Clara, viajaban diez personas armadas con fusiles de asalto, armas cortas, explosivos de construcción artesanal (cocteles molotov), visores telescópicos y uniformes de camuflaje.
De acuerdo con el Minint, todos los implicados son ciudadanos cubanos residentes en Estados Unidos, muchos de ellos con antecedentes delictivos y vínculos previos con actividades violentas. Las investigaciones confirmaron que se trataba de una operación con fines terroristas.
Entre los detenidos se encuentran individuos identificados como Amijail Sánchez González y Leordan Enrique Cruz Gómez, quienes figuran en la Lista Nacional de personas buscadas por actos de terrorismo bajo la Resolución 1373 del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Asimismo, las autoridades procedieron con el arresto de Duniel Hernández Santos en territorio nacional, quien confesó haber sido enviado desde Estados Unidos para coordinar la logística de la infiltración. El Estado cubano mantiene abiertas las investigaciones para el total esclarecimiento de los hechos.
En este contexto, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reafirmó la determinación del Estado cubano de defender la soberanía y la estabilidad nacional frente a cualquier amenaza externa. A través de sus canales oficiales, el mandatario enfatizó que la isla no ejerce agresiones ni amenazas contra otros países, pero aseguró que responderá con firmeza ante actos terroristas y mercenarios que pretendan vulnerar la integridad del territorio cubano.
Fuente: TeleSur

