El declive de los EE.UU. desde su indicador racial

1024 536 Ramón Campos

Compartimos con nuestros/as lectores/as un artículo de Manuel S. Espinoza J. titulado «El declive de los EE. UU. desde si indicador racial». A continuación se presenta el texto original:


La muerte por asfixia el 25 de mayo de 2020 de George Floyd |un ciudadano afro-descendiente norteamericano del vecindario de Powderhorn, en la ciudad de Minneapolis, Estado de Minnesota, a mano de 4 policías de patrulla resalta el indicador de odio racial, que como talón de Aquilea propicia por sí mismo la división de toda la sociedad norteamericana y por ende el declive de los EE.UU.

El cuadro es dantesco. Durante más de 8 minutos se ve como el policía principal se deleita de su impunidad y para nada se inmuta. Más bien lo hace con la barbarie animal de la superioridad de la raza blanca, que por más de 300 siglos ha venido aplicando todo tipo de vejámenes a los afro-descendientes en ese país desde que en 1619 llegaron los primeros esclavos a las colonias británicas (hoy Estados Unidos de Norteamérica) desde África.

Antecedentes del Odio Racial en los EE.UU. De unos 65 millones de negros capturados en África 50 murieron y solo 15 millones lograron llegar a los EE.UU. Fueron arrancados de sus patrias de modo brutal, separados de sus familias, clanes o tribus. Se estima, que 1 de cada 3 murieron resistiéndose a ser cazados en África y otros durante la travesía en los barcos. Hacinados en las embarcaciones si se enfermaban o cuando el comercio era prohibido en alta mar y los lanzaban al mar para evitar el contagio o las multas. Solo en 1784 fueron lanzados al mar del buque “Zong” 132 esclavos por contagio. Llegaron de tribus diferentes a convertirse en esclavos en Norteamérica. Como animales eran vendidos al mejor precio.

Para bisabuelos y tatarabuelos de los norteamericanos blancos de hoy día, los esclavos eran bestias de carga que marcaban su cuerpo a hierro fundido para que supieran quien era su dueño y trabajar de sol a sol. Les tiraban solo los huesos como a los perros para que supieran cual era la enorme diferencia entre ellos y cuando se revelaban o fugaban; los ahorcaban, despernancaban y los quemaban en hogueras delante de los suyos para que escarmentaran y aprendieran de una vez por todas que los blancos eran sus amos.

¿Cómo es posible que en 300 años ese país no ha modificado el trato criminal a los afro-descendientes? Por eso no hay que creer, que la guerra de secesión (1861 – 1865) tenía intenciones de igualdad para liberar a los esclavos. Simplemente la lucha del norte industrial y el sur agrícola se basó en una lucha de élites económicas con modelos diferentes económicos. El sur insistía en la esclavitud (mano de obra gratuita) mientras el norte en convertirlos en sujetos que pudieran pagar impuestos para mejorar la economía capitalista.

Todo ese andamiaje de pensamiento racista de los esclavistas blancos y su conducta está vigente en la actualidad en los EE.UU.

“La violencia escribe Richard O´ Reilly y el prejuicio permearon la vida de la nación: La política genocida hacia los indios, la brutal esclavitud del pueblo negro y el mito de la supremacía blanca, envenenaron las mentes de millones de norteamericanos blancos con la idea de la superioridad racial innata basada en el derecho a gobernar los destinos de los demás”.

El Neo-Racismo

Ni los libros como “la Cabaña del Tío Tom”, “Raíces” o las películas como el “Color Purpura” o “Mississippi en Llamas” podrán jamás realmente reflejar la tragedia de la historia de los afro-descendientes en Norteamérica. Pero si lo demuestra la vigencia de la silla eléctrica, las cámaras de gas, los diarios asesinatos en las calles, la exclusión social, la pobreza extrema, el desempleo, la falta de salud, educación y la justicia a los que son sometido los negros. Pero esto apenas constituye una parte de la triste realidad de los afro-descendientes del siglo XX y XXI en los EE.UU.

En la historia reciente de los 60 y 70 del siglo pasado y muchas décadas después tras el asesinato impune de Martin Luther King en 1967 el desprecio masivo a los negros se pude ver hasta en lo no cotidiano del país. Ejemplo, durante el huracán Katrina del 2005, que azotó a Luisiana y sobre todo inundando a un 80% de la ciudad de Nueva Orleans. Aunque se calculan unas 10 mil víctimas, hoy por hoy se desconoce la cantidad exacta de perecidos ahí, pero desde luego en su inmensa mayoría afroamericanos.

A pesar de que la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA por sus siglas en inglés) tenía elaborado varios escenarios críticos de posibles inundaciones que rebasarían las capacidades del dique; el gobierno local y el federal jamás asignaron los fondos necesarios para reconstruirlo y evitar la tragedia. Desde luego por la falta de asignaciones presupuestarias a los gobiernos locales dirían los economistas, lo que desde hace muchos años es una clara señal de la insuficiencia de la economía norteamericana. ¿Pero cómo puede ser posible que los gastos militares en ese año en la guerra de Iraq y Afganistán eran colosales? Solo en la guerra de Iraq en ese año se gastaron unos 58 mil millones y en total se gastaron más de 2 billones de dólares.

En Nueva Orleans no hubo una evacuación de la población, sino un sálvense quien pueda. Solo en la escuela Marion Abrams se ahogaron alrededor de 1,200 personas. Cuando se decidieron a irse a refugiar las zonas cercanas, los “Red Neck” (blancos racistas de cuello rojo llamados así en el sur) les cerraron el paso a sus territorios con escopeta y rifles en mano dejándolos en el limbo a merced del huracán.

A más de 30 mil negros hacinaron en el famoso estadio “el superdome” sin agua, electricidad, servicios eléctricos y la ayuda se demoró en llegar. Ahí se asesinaron, violaron, asaltaron y a saber cuántos tipos de crímenes más se cometieron entre ellos por el nivel educacional que tiene esa minoría-en el país más desarrollado del planeta. Hoy días las cosas no parecen cambiar en Nueva Orleans la población negra representa el 70% y en marzo del 2019 volvieron a pasar un enorme susto con la tormenta “Barry”, que amenazaba en convertirse de nuevo en un huracán. La tasa de desempleo en toda Luisiana es de 4,3% (a julio 2019), superior a la nacional (3,7%).

En general En 2019, la alta tasa de desempleo de los afroamericanos en los Estados Unidos era del 6,1 %. Esto fue más de 1.6 veces el promedio nacional de 3.7 %. Gran parte de esto se debe al retraso social causado por la esclavitud por 3 siglos, así como al número de familias negras que viven por debajo del nivel de pobreza. Además, en 2017, por cada 100,000 habitantes, había 2,336 hombres negros en prisión. Haber estado en prisión puede reducir las posibilidades de encontrar un trabajo una vez liberado. Los afroamericanos también ganan menos que otras minorías. En 2018, las ganancias semanales medias de los afroamericanos fueron de 694 dólares estadounidenses, en comparación con los asiáticos, que ganaron 1.095 dólares .

Diferencia en el desempleo por Edad y Género Blancos Afro-Americanos

                                   
                           2019        2019
                                  
                          Blancos    Negros

16 -65 y mas ……………………………………3.7 ………….7.1
(ambos géneros)

Hombres
16 – 65 años y mas. ……………………….3.9 ……………8.3

Mujeres
16 -65 años y mas………………………….3.3……………..6.1

La herida racial aún se abre más cuando vemos, que los afroamericanos han muerto a causa del COVID-19 casi tres veces más que los blancos. En todo el país, los afroamericanos han muerto a un ritmo de 50.3 por cada 100,000 personas, en comparación con 20.7 para los blancos. A nivel de Estados individuales, las estadísticas son aún más impactantes. Se desconoce cuál es por ahora la cifra proporcional de los afroamericanos desempleados actualmente si se toma en cuenta que más de 40 millones de norteamericanos perdieron su empleo durante la pandemia del COVID-19.

Podemos hablar hasta el cansancio de la historia del doble rasero de la moral blanca y el maltrato hacia los negros en EE. UU. Por ejemplo, no se tiene el dato cuantos afroamericanos han sido asesinados desde 1992 tras la muerte de Rodney King en los Ángeles, pero se maneja, que desde el 2013 al 2020; por lo menos 1,940 afroamericanos han sido asesinados por la policía en la tierra donde según la constitución “todos los hombres nacen iguales.”

El Odio Interracial.

Es casualmente ese caudal de cansancio, impotencia y deseo de revancha y cambio de una vez por todas de la vil actuación inhumana de los blancos yanquis hacia la minoría negra, que hoy se manifiesta no solo en la ciudad donde se produjo el homicidio de George Floyd, sino por todo el país. Se está manifestando también el derrumbe moral y psicológico inminente de los EE.UU. pues el problema racial hacia los afroamericanos es solo un vector de este indicador. En los EE. UU los blancos odian a todas las minorías y las minorías entre ellas también libran batallas campales en las calles a deseos de las élites y autoridades en función de mantenerlos en exterminio permanente de un caos social controlado. En EE. UU hay más de 500 organizaciones extremistas, fundamentalistas, neo-nazis, anti-semitas etc.

¿Por qué asustarse de la situación de la minoría negra, si Barack Obama siendo un presidente afro-descendiente de los EE. UU no pudo acabar ni siquiera prohibir al Ku Kux Klan? (KKK). Un grupo de varias organizaciones de extrema derecha en los Estados Unidos, creadas en el siglo XIX, inmediatamente después de la guerra de Secesión, y que promueven principalmente la supremacía de la raza blanca y, por tanto, el racismo, la xenofobia y el antisemitismo hasta hoy día. Sus miembros están en los más altos cargos de empresas privadas e instituciones del gobierno incluyendo a las policías locales.

Ahora con Donald Trump un presidente multimillonario blanco puro anglosajón WASP (White Anglo Saxon Pure) ha demostrado desprecio total por los protestantes ordenando a gobernadores el uso inmediato de la Guardia nacional y hasta del ejército para controlar a los insurrectos. Con su tono farsante fue a posar frente a una iglesia en Washington D.C y mover en el aire de forma demostrativa una biblia y se fue a posar al lado de un monumento al Juan Pablo II como queriendo decir soy el bueno, un creyente religioso., mientras a los manifestantes los llamó “THUGS” (matones).

Lo anterior descrito es la viva imagen de la falsa retórica política norteamericana en el mundo cuando abiertamente emplean a su ejército para llevar la destrucción, el caos y la muerte por todo el planeta. Se pueden imaginar si con tanto desprecio y odio racial Trump manda a las fuerzas armadas a sofocar a su propio pueblo, con que desprecio mira al resto de naciones y pueblos en el mundo. Eso explica la barbarie y el genocidio aplicado por el ejército norteamericano en sus guerras de intervención en el extranjero.

¡Simplemente los gringos no tienen a Dios porque si lo tuvieran fueran diferente con su prójimo!

El periodo post-pandemia será crucial no solo para la estabilidad social norteamericana, sino para su estatus como potencia mundial misma. De resolver las pérdidas durante la pandemia de la manera discriminada como hizo en la crisis financiera del 2008-2009 solo a favor de las grandes empresas y consorcios y de no resolver el problema de desempleo, pobreza de las grandes minorías la implosión a nivel de protesta e inestabilidad en las calles estará a la vuelta de la esquina con millones de norteamericanos empobrecidos y hambrientos.

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