El Líbano vive este miércoles una de sus jornadas más sangrientas desde el inicio del conflicto en Oriente Medio y la agresión israelí contra la nación de los cedros. Los bombardeos israelíes desde el inicio de esta jornada han dejado hasta el momento 89 muertos y 700 heridos, confirmó un portavoz del Ministerio de Salud.
Desde tempranas horas, Israel ha lanzado bombardeos masivos contra lo que denomina «centros neurálgicos» del movimiento de resistencia islámica libanesa Hezbolá, en una operación que desafía los esfuerzos diplomáticos recientes en la región.
De acuerdo con las autodenominadas Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), sus aviones completaron en apenas 10 minutos el mayor ataque coordinado en territorio libanés desde el inicio de la Operación «León Rugiente», como llaman pomposamente a los asesinatos de civiles, entre ellos niños.
Precisó que la agresión tuvo como blanco 100 objetivos en Beirut, Beqaa y el sur del país, incluyendo, según la entidad sionista, centros de inteligencia (cuarteles generales utilizados para la planificación de operaciones), instalaciones de capacidad de fuego (infraestructura naval y baterías de lanzamiento de misiles) y unidades de élite (activos de la Fuerza Radwan y de la unidad aérea de Hezbolá). Se reportan decenas de viviendas e infraestructuras civiles bombardeadas, entre ellos hospitales colapsados, lo cual agrava la crisis humanitaria.
Saldo preliminar es devastador
Varios de los impactos ocurrieron en zonas de alta densidad residencial y comercial como Manara, Barbir, Corniche al-Mazraa y Burj Abi Haidar.
El Ministerio de Salud libanés confirmó que los hospitales están desbordados por la masiva llegada de víctimas.
Ante la emergencia, la Cruz Roja Libanesa emitió un llamado urgente a la población para la donación de sangre.
Por su parte, el presidente del Parlamento, Nabih Berri, calificó la agresión como un «crimen» que desafía las convenciones internacionales y llamó a la unidad nacional ante el derramamiento de sangre.
El ataque ocurrió horas después de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, anunciara un alto el fuego bilateral con Irán aceptando las condiciones de Teherán. La oficina de Benjamín Netanyahu emitió un comunicado en que se desmarcó de la letra de lo pactado.
Aunque el Gobierno israelí «aplaudió» la decisión de Trump de suspender ataques contra Irán, bajo la condición de la apertura del estrecho de Ormuz, dejó claro que, para Tel Aviv, el pacto no abarca al Líbano, donde sus intentos de invasión encuentran tenaz resistencia de Hezbolá.
Esta postura contradice directamente la versión de los mediadores paquistaníes, quienes habían asegurado que el cese al fuego era total para todos los frentes.
“Israel apoya la decisión del presidente Trump de suspender los ataques contra Irán durante dos semanas (…) pero mantenemos nuestra libertad operativa contra las amenazas directas en nuestra frontera norte”, sugirió el comunicado de la Oficina del Primer Ministro.
Fuente: TeleSur
