Por Germán Van de Velde
Febrero 08, 2026
Históricamente, los pueblos de nuestra América han sido saqueados e invadidos por piratas y filibusteros que roban nuestras riquezas y ocupan nuestros territorios con fines geopolíticos. En nuestra región, los primeros filibusteros fueron los españoles. Sin embargo, no solamente los españoles incursionaron en nuestras aguas del Caribe. También los ingleses y franceses fueron partícipes de estas andanzas criminales entre los años 1492 y 1821. La piratería se convirtió en invasión filibustera que provocó la masacre de nuestros pueblos originarios y el robo de nuestras riquezas naturales.
Después de la independencia de Centroamérica, la piratería continuó, poniendo en el foco de los crímenes de lesa humanidad al gobierno de los Estados Unidos. La doctrina Monroe, enunciada en diciembre de 1823, sostenía fundamentalmente tres principios que determinarían las relaciones entre los Estados Unidos y los países de nuestro continente, entre los Estados Unidos y el resto del mundo en general. Con esta doctrina, el gobierno de Estados Unidos unilateralmente decidía que ninguna nación europea tiene derecho a intervenir en los asuntos internos y colonizar naciones latinoamericanas[1]. Esta doctrina ponía en práctica la nefasta política exterior del gobierno yanqui “América para los Americanos”.
Con esto, los yanquis comenzaron el filibusterismo en América Latina, justificando el control hegemónico y económico, a menudo llamándolo “patio trasero” de Washington. La violenta política exterior estadounidense, conocida como “Destino Manifiesto”, es la justificación que las clases dominantes yanquis impulsan al seno del pueblo estadounidense para tratar de lograr el proceso expansivo y de dominación, sin resistencia, para explotar a nuestros pueblos[2].
El filibusterismo en América Central tiene como bandera las incursiones de William Walker entre 1855 – 1860. Walker tomó el control de Nicaragua con el objetivo de establecer una república esclavista bajo la influencia de Estados Unidos. Su presencia desató la Guerra Nacional Centroamericana (1856 – 1857), que culminó con su ejecución en Honduras en 1860.
“Y llegó Walker a imperar en Granada, y tuvo partidarios nicaragüenses, y hasta algún cura le celebró en un sermón, con citas bíblicas y todo, en la parroquia. Pero el resto de Centroamérica acudió en ayuda de Nicaragua, y con apoyo de todos, y muy especialmente de Costa Rica, concluyó la guerra nacional echando fuera al intruso. El bucanero volvió a las andadas. Desembarcó en Honduras. Fue tomado prisionero en Trujillo, y, para evitar nuevas invasiones, se le fusiló”.[3] (Rubén Darío)
Para esos años, la política exterior de los Estados Unidos era notoriamente expansiva y este planteamiento se extiende hasta tiempos actuales. La violencia expansionista y de control geopolítico de América desembocó en la aparición de dictaduras militares que facilitaron el control del gobierno de Estados Unidos en la región: Somoza en Nicaragua, Videla en Argentina, Pinochet en Chile, Bordaberry en Uruguay, Garrastazu en Brasil, Stroessner en Paraguay, Banzer en Bolivia, Velasco en Perú.
En respuesta a esta violenta política exterior, aparecieron las Revoluciones Populares que liberaron a Cuba, Nicaragua y Venezuela del yugo imperial. Estas expresiones de resistencia popular son el ejemplo de los pueblos que luchan por su soberanía, dignidad y autodeterminación. Además, sirven de modelo para el desarrollo orgánico de las luchas populares que evolucionan en Nuestra América.
Para los yanquis, estos procesos históricos representan una “amenaza a su seguridad nacional”, por lo cual deben desaparecer. Por esta razón, la piratería y el filibusterismo yanqui continúa en aguas del Caribe, declaradas por los Pueblos de Nuestra América como Zona de Paz.
El gobierno de Estados Unidos, por medio de su ejército filibustero, invadió en múltiples ocasiones a Nicaragua. Entre 1927 y 1934, el General Sandino y su pequeño Ejército Loco jugó un papel fundamental en la guerra de liberación que desembocó en la derrota de los yanquis el 1° de enero de 1933[4]. Además, en los años 80´s, estableció un bloqueo económico-financiero feroz contra el pueblo nicaragüense y financió la guerra contrarrevolucionaria (caso Irán-Contra[5]), dejando un saldo de más de 50 mil hermanos muertos.
El gobierno de Estados Unidos impone un bloqueo económico y financiero por más de 60 años al pueblo cubano. También, llevó a cabo una invasión militar fallida en Bahía de Cochinos en el año 1961. Durante múltiples intentos fallidos, ha promovido la desestabilización de la Revolución Cubana por medio de guerras de cuarta y quinta generación. Actualmente, el pueblo cubano está enfrentando una nueva agresión imperial: “El gobierno de Estados Unidos impone aranceles adicionales a los productos de los países proveedores de petróleo a Cuba, lo cual afectará las actividades económicas – sociales y la vida del pueblo cubano”[6].
La Revolución Bolivariana, por su enorme riqueza natural, es la que descaradamente sufre de forma directa la piratería y el filibusterismo en el Siglo XXI. Aquí, Inglaterra es autor material del robo y la piratería de 32 toneladas de oro que le pertenecen al Banco Central de Venezuela[7]. El gobierno de Estados Unidos, mediante mecanismos de piratería económica, saqueó la empresa CITGO. Washington retuvo ilícitamente dividendos acumulados desde 2019, que hasta 2025 representaron una pérdida patrimonial que supera los 35 mil millones de dólares.[8] Los gobiernos de Estados Unidos y Argentina robaron un avión de Venezuela en el año 2024[9] y en complicidad con autoridades dominicanas robaron una aeronave propiedad de la nación venezolana[10]. A estos actos de piratería internacional, se le suma el robo descarado de los buques de petróleo propiedad del Estado Venezolano[11].
Finalmente, el 3 de enero de 2026 quedará marcado en la historia como el momento en que la legalidad internacional fue dinamitada de forma definitiva por el filibusterismo yanqui. En esta ocasión, el ejército yanqui invadió Venezuela, provocando más de 100 muertos y otros tantos heridos. Esta invasión culminó con el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores. Este acto de piratería internacional representa la violación más grave de la soberanía nacional en el siglo XXI.[12]
El copresidente de Nicaragua, Comandante Daniel Ortega mencionó:
“Nicolás Maduro quería la Paz, pero lo que ha quedado claro es que los Estados Unidos van por el petróleo. Ya lo han dicho con toda claridad, el presidente de los Estados Unidos ha definido la cantidad de miles de barriles de petróleo que va a sustraer al pueblo venezolano. Simplemente, con el uso de la fuerza. Se creen los dioses, se creen los dueños de los pueblos, se creen los dueños de la tierra […]” (Comandante Daniel Ortega, 2026)[13]
“La prohibición internacional de la piratería marítima se planteó formalmente en el siglo XX, aunque su persecución como un crimen contra el derecho de gentes (hostis humani generis o enemigo de la humanidad) existe desde siglos antes. La prohibición internacional moderna quedó establecida legalmente por la Convención de Ginebra de 1958 y ratificada por la CNUDM de 1982”.[14] Sin embargo, actualmente no existe tratado ni organismos que pongan freno a las andanzas criminales del gobierno yanqui.
Entre piratas y filibusteros, los pueblos de Nuestra América no están solos. La agresión imperial que hoy golpea a Venezuela, Cuba y Nicaragua es la misma que padecen los pueblos de África, Asia y Medio Oriente, víctimas de saqueo, guerra e intentos de dominación bajo nuevas máscaras. Frente a un orden internacional en crisis, donde la fuerza pretende sustituir al derecho y el saqueo se disfraza de legalidad, emerge la necesidad histórica de una alianza consciente entre los pueblos que defienden su soberanía, su dignidad y su derecho a existir sin tutelas. América Latina no es un botín, ni una zona de sacrificio: es parte viva de un Sur Global que resiste y construye un mundo multipolar basado en el respeto, la cooperación genuina y la paz.
Ningún imperio es eterno; lo eterno es la voluntad de los pueblos cuando se reconocen entre sí, se levantan juntos y deciden, con memoria y coraje, no volver a arrodillarse jamás.
Referencias:
[1] https://cuadernosandinista.com/2019/12/22/la-doctrina-monroe-y-el-destino-manifiesto-objetivos-de-la-politica-exterior-de-los-estados-unidos/
[2] https://cuadernosandinista.com/2019/12/22/la-doctrina-monroe-y-el-destino-manifiesto-objetivos-de-la-politica-exterior-de-los-estados-unidos/
[3] Arellano (2019). “La guerra centroamericana contra el filibusterismo esclavista”. https://www.mined.gob.ni/biblioteca/wp-content/uploads/2025/08/La-guerra-centroamericana-eBook.pdf
[4] https://diariobarricada.com/2022/01/01/1-de-enero-de-1933-triunfa-el-ejercito-defensor-de-la-soberania-nacional-2/
[5] https://diariobarricada.com/2025/01/13/iran-manipulaciones-en-el-caso-iran-contras/
[6] http://www.cubadebate.cu/noticias/2026/02/02/vietnam-expresa-preocupacion-por-el-recrudecimiento-del-bloqueo-de-ee-uu-contra-cuba/
[7] https://diariobarricada.com/2022/08/03/presidente-maduro-califica-como-robo-la-retencion-del-oro-venezolano-en-banco-ingles/
[8] https://www.telesurtv.net/delcy-rodriguez-indemnizacion-robo-citgo/
[9] https://www.telesurtv.net/opinion/ee-uu-y-argentina-robaron-un-avion-de-venezuela/
[10] https://www.telesurtv.net/venezuela-denuncia-robo-de-avion-por-ee-uu-en-complicidad-con-autoridades-dominicanas/
[11] https://www.telesurtv.net/venezuela-robo-petrolero-eeuu-caribe/
[12] https://www.telesurtv.net/opinion/venezuela-el-secuestro-de-la-soberania-y-la-fractura-de-la-paz-continental/
[13] Acto de la XXVIII Graduación de Cadetes de la Academia Leonel Rugama ¡Que se rinda tu madre! De la Policía Nacional. 15 de enero de 2026. https://www.el19digital.com/articulos/ver/172801-palabras-durante-el-acto-de-la-xxviii-graduacion-de-cadetes-de-la-policia-nacional-15-01-26
[14] Los piratas del siglo XXI. https://www.telesurtv.net/opinion/los-piratas-del-siglo-xxi/
Fuente: Tortilla con Sal
