El Gobierno de los Estados Unidos ya no haya que inventar para doblegar la voluntad y resistencia del pueblo cubano.
La mentira; las falsas noticias; el terrorismo de Estado; el chantaje; los cientos de planes de la CIA; el bloqueo económico, comercial y financiero más prolongado de la historia, que se haya aplicado a país alguno; la invasión armada con una brigada de 1 500 mercenarios, dotados de suficiente material de guerra, medios y recursos; la creación de 299 bandas de alzados que llegaron a contar con 5 000 hombres y más de 10 000 colaboradores; constantes amenazas y; muchas otras cosas.
No hay duda de que todo ese conjunto de acciones, llevadas a cabo por más de 65 años, contra una nación que no dispone de grandes recursos naturales, que por más de cuatro Siglos fue víctima del saqueo y la explotación de dos potencias coloniales, se han hecho sentir y en más de una ocasión nos hemos visto seriamente afectados, careciendo de los más elementales recursos para la subsistencia humana.
En los tiempos actuales estamos pasando por uno de los momentos más complejos desde el punto de vista material, pues a la ya difícil situación se añade el bloqueo energético, que el Señor Donald Trump ha decretado contra nuestra Isla. Cabría preguntarse ¿Con qué prerrogativa ese siniestro personaje se arroga el derecho de adoptar tal decisión? “Que somos una amenaza inusual y extraordinaria para la Seguridad de los Estados Unidos” ¡Qué cosa tan absurda y ridícula! Si no fuera por el daño que causa, sería algo que realmente nos movería a la risa.
Los enemigos de la Revolución, no comprenden y no pueden comprender, por qué a pesar de las necesidades y vicisitudes, el pueblo, en su inmensa mayoría, continúa confiando, apoyando y defendiendo su Revolución.
El pueblo lo hace porque sabe lo que la Revolución ha significado en todos los sentidos para este país, ayer explotado y oprimido, viviendo en condiciones neocoloniales, en que llegó a estar casi totalmente en manos de los monopolios estadounidenses y de la mafia. Un país donde la discriminación por razones del color de la piel, el sexo o económicas, crearon un nivel de desigualdad intolerable. Defienden su Revolución porque ella nos ha educado, brindado salud y oportunidades para todos y, nos ha proporcionado libertad, soberanía e independencia.
Por esas y muchas otras razones, vale la pena el sacrificio que hemos hecho y hacemos y, por lo cual estamos dispuestos a ofrecerlo todo, absolutamente todo, hasta nuestras propias vidas, pues bien sabemos que de nuestra parte está la verdad, la justicia y la razón.
¡Por esas razones luchamos, resistimos y venceremos!
Fuente: Razones de Cuba

